Hay ocasiones que necesitamos un abrazo, un beso, una caricia...
las palabras de aliento ya no llenan, ya no son nada.
Incluso meternos en la cama y enroscarnos bajo la manta para ver si así pasa la tormenta.
Esta no cesa.
Hay que ver como nuestra propia mente es en ocasiones nuestro peor enemigo.
Juega malas pasadas,
nos recuerda otras situaciones o malas pasadas.
Nos hundimos más...
Es difícil, o imposible, que todo salga bien
pero se necesita la lluvia para agradecer un día de verano.
Se necesita un mal día para luego darnos cuenta que no es una mala vida,
en ocasiones es solo un mal día.
Depende de nuestro punto de vista,
de como seamos capaces de ver la situación.
Hoy es un mal día, definitivamente,
¿Familia? ¿Trabajo? ¿Economía? ¿Otros?
Tienes derecho a encerrarte, a apartarte, a...llorar.
Llora si así lo sientes.
Cuando los problemas golpean en la garganta creando un nudo,
es hora de hablar, de llorar, de gritar...
Somos humanos, sentimos y sufrimos. Todos.
Otras veces, necesitamos a alguien que nos escuche,
puede que no comprenda todos los problemas,
puede que tengamos la sensación que vamos a molestar o que quizás no le interese...
Volvemos a errar, siguiente mala costumbre de humanos...
Deja que te diga que sigo aquí.
No podré solucionarte aquello que te duele,
o quizás si, depende de lo que sea.
En ocasiones una opinión nos hace ver la montaña más chiquita,
otras veces nos da coraje para seguir,
nos da fuerza y aquella sensación de ser invencibles.
A veces, el problema llevado entre dos es menos problema,
queda tan pequeñito que ya no nos daña tanto el corazón
y además lo podemos portar en la cartera
y no en aquella pesada maleta que arrastramos con nosotros.
Si yo te digo "Aquí estoy" es porque estoy,
¿Sabes?
Aún no te he dicho que disfruto como una niña con zapatos nuevos
cuando te escucho reír.
Creo que el problema es haber intentado hacer feliz a los demás,
en lugar de haberte escuchado un poquito más a ti mismo.
Intentar y conseguir que los demás rían
cuando quizás tú tenías los problemas más severos.
Nunca es tarde para empezar de cero,
para sonreír y para vivir.
Busca lo que realmente te llene
y no sufras, todo pasa.
Aún creo firmemente que "Sí la vida me concediera un deseo, sería volver a conocerte de nuevo".
L.B.D