viernes, 1 de mayo de 2015
Dormir...
Ahora que el sueño aún no me ha vencido tu recuerdo viene a mi cabeza.
Lo peor de haberte conocido es la sensación de no saber estar sin ti,
ya sea una llamada o un breve mensaje,
es querer saber de ti,
si has tenido un buen día
y si aún llevas la sonrisa que llevabas al despedirnos en la ultima conversación.
Y es que quiero dormir contigo.
Así, sin tapujos.
Así, literalmente.
Quiero dormir contigo en el sentido más inocente de la palabra.
Cuidar tus sueños y espantar tus pesadillas.
Acariciar tu frente hasta quedarte dormido,
luego darte un beso
escuchar tu respiración a medida que entras en el mundo de los sueños,
imaginarme tus sueños...
¿Qué será aquello con lo que sueñas?
Quizás haces como los niños y saltas en nubes de algodón
o incluso en sueños mantienes tu gesto más firme.
¿Dejas que antes de dormirte sea yo la que te susurre "dulces sueños"?
¿Dejas que te abrace y te repita lo que significas para mí?
Luego vuelve la pelea constante entre corazón y cabeza...
Uno me hace imaginar como sería dormir contigo,
la otra me recuerda que hace ya demasiado que duermo sola,
ya no sé lo que es sentir a alguien en lugar de las frías sábanas...
¿Y si al día siguiente ya no está?
Efímero cual destello nocturno que al alba ya no estará a mi lado...
No soportaría una noche así si luego te marchas.
Así que, por el momento...dulces sueños...
L.B.D
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