martes, 24 de septiembre de 2013

Su secreto.




Déjame que te cuente su secreto.
No le gustaba que nadie le tocase, hasta que llegó él;
entonces le vio avanzando por aquel pasillo de aquel edificio
y cuando le rozó sin darse cuenta al pasar,
se estremeció como jamás lo había hecho.

Desde su altura a la forma de sus manos,
empezando por su personalidad y llegando a su sonrisa.
Paso a paso,
ni antes ni después,
con calma,
en el momento preciso,
es cuando se convirtieron en uno.

Con calma,
con ternura,
con amor.

No con un amor cualquiera,
con uno que no entendía de límites ni condiciones,
con uno que no tenía fechas ni alianzas,
con uno que no tolera reproches, distancias ni inseguridades.

Con el amor que no permite ser borrado de la mente,
con un amor que es libre,
callado.

Con el amor que le permitía a el desnudar su alma
y a ella recorrer su cuerpo trazando un mapa.
Mapa hecho con el amor que se profesan,
no con tintas ni visible, 
solo con besos y caricias. 

viernes, 20 de septiembre de 2013

No te rindas.











No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas solo,
porque yo te quiero.



Mario Benedetti.