Reflexión; de como vive el entorno de un policía.
“Disculpen la intrusión, pero si es posible, yo quería explicarles como lo vive la “amiga”, es decir aquella que quiere llegar al lugar de pareja pero no lo es, o aún no.
Eres una persona normal que vive una vida absolutamente normal y cuando crees que nunca te va a llegar, aparece él.
Se presenta, habláis de todo y de nada, entonces te cuenta a que se dedica.
Eres una persona que admirabas ya esta profesión, y como no, te invade una enorme ilusión.
Pasan los días, el sentimiento por él crece; orgullo por todo aquello que hace pero por otra parte miedo. Orgullo y miedo a partes iguales.
Te explica que siempre quiso ser policía, que antes de serlo ya trabajó en otros sitios, que soñaba con llegar a vestir aquel uniforme, correr hacia el lugar al que no desea ir nadie más.
Por otra parte, no todo no es bonito, ya empiezas a saber lo que son los domingos sin saber de él, las noches en vela pensando en si estará bien, los planes que se tuercen en último momento por cambiarle el turno a un compañero, los quebraderos de cabeza cuando escuchas críticas, los turnos que no acaban del todo bien y que le afectan aunque se empeñe en decirte que todo está bien.
Te da miedo que pase algo, recuerdas las sonrisas, las anécdotas, las ganas de verle… y cada día tienes más ganas de apoyarle, de hacerle saber que no se sentirá solo y que intentarás comprender-le pase lo que pase."

