martes, 26 de julio de 2016
Evolucionar
Me dices que nadie cómo yo,
que me deseas
y me quieres en tu cama.
Aseguras que es mucho más que una noche,
pero a la misma vez me hablas de otras...
Me dejo llevar...
acepto cita a sabiendas que voy a fallar.
Me dejo llevar,
el alcohol corre y ayuda...
¿quién sabe si tu y yo podríamos pasar a más?
Me dejo llevar...
te inclinas,
¿puedo besarte?
¿soy capaz?
Ha pasado mucho tiempo...
Me dejo llevar,
pero no, recobro el sentido común.
Tus besos no me saben a nada,
no siento tus caricias ni tu roce,
pienso en alguien....
otro nombre invade mi cabeza.
Lo siento,
ahora le beso a él,
no cambio,
no evoluciono.
siempre hacia el camino equivocado,
¿o quizás si?
Te respondo al mensaje,
no puedo ni tan siquiera quedar.
sábado, 28 de mayo de 2016
Hoy no. Quizás mañana.
Espérate.
Eso ya lo he escuchado otras veces...
Espérate a conocer mis demonios,
no querrás saber más,
te acabarás marchando.
Espérate,
soy yo la que ya no sigue.
Mejor me marcho.
No sé cuál es el problema.
Soy yo, eso es seguro.
Hoy no. Quizás mañana.
lunes, 2 de mayo de 2016
Ser o no ser II
Aceptar. Asumir los errores y no volver a cometer los mismos fallos...
Atrás quedan tres años perdidos, tocar fondo de cierto pozo en el que jamás desearía volver a estar.
Alguien me dijo que las heridas dejan paso a las cicatrices y estas, a su vez, se convierten en experiencias, vivencias o recuerdos...
Volver a comenzar.
Complicado, encontrar el lugar de uno mismo,
retomar el camino,
hallar la fuerza para continuar.
Nuevos proyectos asoman acompañados de ilusión, incertidumbre y ganas.
Ganas que hace mucho tiempo estaban escondidas.
Sueños que ya no encontraba ni siquiera durmiendo.
lunes, 25 de abril de 2016
Ser o no ser...
Del "Ser o no ser" o análisis de una misma...
Inseguridad, cabezonería, mal caracter con altas dosis de locura...
mezclado con un poquito de azúcar y de resultado tienes algo así como yo.
No soy perfecta, ni mucho menos me quedo a medio camino de algo así.
Supongo que como muchas más personas...
Me preguntan, cómo si no hubieran mayores problemas, mi estado civil.
La siguiente pregunta es ¿Porqué no?
Empecemos por el principio del análisis para después llegar a las conclusiones.
Veo a las personas en colores.
Me muevo por intuición y nunca, repito, nunca, me arrimo a alguien si de entrada considero que no voy a encajar.
Soy una mezcla entre negro y a color.
Soy una mezcla de lo que todo el mundo quiere y de lo que no quiere nadie.
Soy una mezcla adorable a ratos e insufrible la mayoría de veces.
¿Porqué?
No tengo el equilibrio perfecto, mejor dicho, no he conseguido tal equilibrio.
Así pues, no soy blanco, no soy negro, no soy colores....tampoco gris...
"Mens sana in corpore sano"
Estoy en una espécie de espiral que no acaba de darme lo que quiero.
¿Exigente?
No creo.
Me conformo con poco o con mucho, según se mire.
Comprensión. Es lo único que necesito.
La conclusión sería empezar por mí.
Si no tengo equilibrio conmigo misma no es justo intentar tomar la mano de alguien más.
De cierta manera, no es cuestión de subirse al primer tren que pase...
más bien, a día de hoy estoy enamorada de la soledad, de vivir a mi forma y a mi manera.
jueves, 21 de abril de 2016
Con lo puesto.
Le escribiría una carta pero lo cierto es que poco tengo que decirle.
Quizás eso vaya en consonancia a lo poco que recibí de él.
Muestras de cariño contadas o quizás las malas lenguas tengan razón
y a caso jamás fue amor de padre lo que tuvo.
Ya no importa,
no lo he necesitado ni sé lo que me pierdo.
No se extraña lo que no se tiene.
No se quiere lo que no se conoce.
De niña asustada pasé a ser niña algo menos asustada.
El miedo ya no predomina.
Ya me da igual si viene o si va...
Ya no espero, ya no importa.
Ya no espero nada de nadie.
Quizás puedo dar las gracias a él.
Hay algo que jamás llenaré,
es como un espacio en blanco en una libreta repleta. Inacabada.
Llega y paga sus enfados.
Conmigo. Insulta.
Creo que dice algo de mi físico.
Algo así como que estoy demasiado gorda para entrar por la puerta.
Le miro mientras se ríe.
Me transporto a otro momento en el que hizo lo mismo mi ultima pareja.
Sabe dónde tocar. Sabe dónde hacer daño.
La persona que alguna vez quise lo cierto es que ahora me abochorna.
Me dicen que soy fría, me dicen que me quedaré sola.
Es posible. Soy consciente.
Sólo quiero algo de tranquilidad.
No necesito a nadie.
No necesito a nadie, sobretodo si me tiene que hacer daño.
Con lo puesto me iré,
quizás un par de sonrisas en el recuerdo,
que no se engañe, son provocadas en la calle y ajenas a lo que se llama "familia".
Quizás eso vaya en consonancia a lo poco que recibí de él.
Muestras de cariño contadas o quizás las malas lenguas tengan razón
y a caso jamás fue amor de padre lo que tuvo.
Ya no importa,
no lo he necesitado ni sé lo que me pierdo.
No se extraña lo que no se tiene.
No se quiere lo que no se conoce.
De niña asustada pasé a ser niña algo menos asustada.
El miedo ya no predomina.
Ya me da igual si viene o si va...
Ya no espero, ya no importa.
Ya no espero nada de nadie.
Quizás puedo dar las gracias a él.
Hay algo que jamás llenaré,
es como un espacio en blanco en una libreta repleta. Inacabada.
Llega y paga sus enfados.
Conmigo. Insulta.
Creo que dice algo de mi físico.
Algo así como que estoy demasiado gorda para entrar por la puerta.
Le miro mientras se ríe.
Me transporto a otro momento en el que hizo lo mismo mi ultima pareja.
Sabe dónde tocar. Sabe dónde hacer daño.
La persona que alguna vez quise lo cierto es que ahora me abochorna.
Me dicen que soy fría, me dicen que me quedaré sola.
Es posible. Soy consciente.
Sólo quiero algo de tranquilidad.
No necesito a nadie.
No necesito a nadie, sobretodo si me tiene que hacer daño.
Con lo puesto me iré,
quizás un par de sonrisas en el recuerdo,
que no se engañe, son provocadas en la calle y ajenas a lo que se llama "familia".
martes, 19 de abril de 2016
Vuela...
te cuesta tanto llegar
y cuando ya estás en ella
mantenerte cuenta más.
Procura no descuidarte
ni mira hacia detrás
o todo lo conseguido te lo vuelven a quitar.
Aquí no regalan nada,
todo tiene un alto precio,
el daño que va subiendo,
el daño que hay que pagar...
Aquí hay que bailarlo todo,
sin perder jamás el paso,
te suelen sortar la mano
si ven que hacia bajo vas...
Vuela amigo, vuela alto,
no seas gabiota en el mar.
Vuela amigo, vuela alto,
no seas gabiota en el mar.
La gente tira a matar
cuando volamos muy bajo.
La gente tira a matar
cuando volamos muy bajo...
Amigo aprovecha el viento
mientras sople a tu favor,
que el aire te lleve lejos
cuánto más lejos mejor,
que aquel que se queda en tierra
lleva la parte peor.
Se van cerrando las puertas,
te van negando el adiós.
Aquí no regalan nada,
todo tiene un alto precio,
el daño que va subiendo,
el daño que hay que pagar...
Aqui hay que bailarlo todo
sin perder jamás el paso,
te suelen sortar la mano
si ven que hacia bajo vas...
Vuela amigo, vuela alto,
no seas gabiota en el mar.
Vuela amigo, vuela alto,
no seas gabiota en el mar.
La gente tira a matar
cuando volamos muy bajo,
la gente tira a matar
cuando volamos muy bajo.
Vuela amigo, vuela alto,
no seas gabiota en el mar.
Vuela amigo, vuela alto,
no seas gabiota en el mar.
La gente tira a matar
cuando volamos muy bajo,
la gente tira a matar
cuando volamos muy bajo.
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=CFO0cFFdVDk
domingo, 17 de abril de 2016
Flores y sentimientos.
Envuelta entre flores trabaja con constancia y atiende con amabilidad.
Hay quién prefiere la sencillez de regalar una sola flor, hay quién prefiere un ramo entero.
Lo cierto es que en la sencillez está el gusto. Una flor puede decir más que un ramo entero, eso la florista siempre lo ha sabido.
Aquella mañana se acerca hasta allí un joven.
Alguien que ella conoce bien desde hace tiempo.
Se acerca y después de charlar durante unos minutos el joven le pide una flor con algún detalle.
La cabeza de ella empieza a dar vueltas. Sabe que la flor es una sencilla rosa roja y que es para su pareja. La adorna con paniculata, unas pequeñas flores blancas y el conjunto lo abraza un lazo precioso de encaje blanco.
Él sonríe, sabe que ella siempre trabaja cómo si fuese para ella misma. Mima cada detalle y se asegura de un resultado perfecto.
Se lo dá con una amplia sonrisa susurrando "Que paséis un precioso día".
Lo que él ignora es que ella tiene sentimientos por él desde hace tiempo.
Lo que ella no sabe es que él ya no siente lo mismo por su pareja y que pensaba pagar el detalle floral y regalárselo a ella misma, la persona que se lo ha preparado.
Sólo que a último momento lo medita y sale con él de la tienda. Lo mira, se sienta en un banco próximo a donde tiene su moto estacionada. Piensa en volver a entrar en la tienda pero la inseguridad de lo impide.
Pasa una de sus manos por su pelo, se levanta del banco y da media vuelta buscando con la vista la tienda...retrocede, sigue sin ser capaz.
Divisa a una mujer mayor que pasa cerca de él y sin más, le ofrece la flor. Se sube a su moto, da un golpe seco al deposito de la gasolina, con rabia como si se dijese así mismo que es un cobarde. Se coloca el caso y se marcha, dando un ultimo vistazo por el retrovisor mirando a la joven que sale a la puerta cómo si le buscase.
Situaciones inconclusas...a veces por inseguridad, a veces por cobardía o por acostumbrarse sin más a la situación en la que se está.
Divisa a una mujer mayor que pasa cerca de él y sin más, le ofrece la flor. Se sube a su moto, da un golpe seco al deposito de la gasolina, con rabia como si se dijese así mismo que es un cobarde. Se coloca el caso y se marcha, dando un ultimo vistazo por el retrovisor mirando a la joven que sale a la puerta cómo si le buscase.
Situaciones inconclusas...a veces por inseguridad, a veces por cobardía o por acostumbrarse sin más a la situación en la que se está.
l.b.d
martes, 12 de abril de 2016
Recuerdo...
En ocasiones me gusta encerrarme en mi habitación, sentarme en mi pequeña mesa y escuchar música a todo trapo.
Recordar...recordar el pasado...
Saco fantasmas, creo que ya es algo indispensable en mí.
Hoy te recordé a ti.
Leía un libro sobre drogas mezclado con otros temas como la amistad, el amor...
Cómo cambia una persona adicta.
Yo te conocí como un chico poco amable, enfadado con el mundo y con todos los que te cruzabas a tu paso.
No tardó tu tía en hablarme de tus problemas; fiestas, drogas, amistades poco recomendadas...
y agresividad.
Me acerqué a ti. Lo reconozco, en vez de huir quise acercarme y simplemente, ser tu amiga.
Lo necesitabas, necesitabas al menos una persona en el mundo que no te juzgara.
Te vi. Te hablé. Al principio como ya esperaba me respondiste muy cortante, muy serio...
Insistí. Y no te diste cuenta pero me miraste con aquella mirada, aquella que me pedía ayuda. Encendiste la mecha para que no me rindiera.
Recuerdo que tú mismo me llamabas cuando tenías problemas, cuando habías consumido.
Yo tenía 17 años, no te dejaba. Salía de clase, llamaba a mi casa aviando de que iba a llegar tarde y picaba a tu piso.
Bajabas y nos íbamos a un parque cercano.
Allí hablábamos, me explicabas cómo te sentías, qué te daba el vicio y porqué ya no podías dejarlo.
Yo escuchaba. Reconozco que me superaba pero vi algo por lo que merecías atención.
Fueron muchos meses. Muchas promesas. Nunca veía un cambio en ti.
Recuerdo que buceaba en las redes buscando cómo ayudarte, empecé siendo comprensiva, luego ya cambié mi tono y fui más dura.
¿Lo recuerdas? Seguro que si.
Sólo en una ocasión perdiste la calma y me levantaste la mano. Te la cogí al vuelo.
-¿Vas a tocarme? Venga, ten cojones.
Te animé con mirada directa a tus ojos.
Bajaste la mano.
Reconozco que lo más duro fue decirte que lanzaba la toalla, que me había cansado.
Te derrumbaste, te abrazaste a mi pierna y lloraste. Lloraste cómo un niño.
Impactante, fuerte, débil, tierno a su vez...
Te dije que te ayudaría y lo hice.
Poco a poco fuiste cambiando. Dejaste la calle, las malas compañías y te pusiste a estudiar algo que te gustaba.
Sé que ahora trabajas. Me volví a encontrar con tu tía.
Me preguntó si seguíamos en contacto.
Ya no. Tuvimos cada uno una función en la vida del otro, fue una etapa.
Tú necesitabas ayuda, alguien que te dijera las cosas que nadie se atrevía.
Yo necesitaba que me enseñaras que la vida no es rosa, que hay muchos matices y algunos muy duros.
Aprendí de ti.
Ella me sonrió y me dijo "mi sobrino se encontró un ángel".
Créeme, el aprendizaje fue mutuo.
l.b.d
sábado, 2 de abril de 2016
Demasiada calma...
En cinco meses te cambia la vida. Lo aseguro. Pasé de vivir en el centro de la capital a caminar entre arboles.
En un principio ordené cajas, demasiado ocupada como para ver más allá de mis cuatro paredes.
Vuelvo a la realidad...sin trabajo, con parte de familia desgastada y el amor quemado.
Así lo definí cuando me preguntó una amiga "¿Qué es lo que no funciona?"
No funciona nada...funciona mi madre, ella quería sol y lo tiene. Yo quería que pagara las deudas y las ha pagado....
¿A qué precio? No calibré cuando la persona que estaba conociendo me dijo "2 peajes". Le sale caro venir y lo cierto es que a mi me rasca el bolsillo ir.
No me puedo quejar...
No calibré cuando ya no veo a los amigos con los que quedaba a cualquier hora.
No calibré en que si en ciudad cuesta encontrar un trabajo, en un pequeño pueblo ya es imposible encontrarlo.
Ahora me dedico a pasear entre árboles, a sentarme en el columpio y ver cómo se va al traste lo poco que me queda de mi antigua vida.
Y la quiero de vuelta. Y no puede ser. Y ya no sé qué hacer...
sábado, 26 de marzo de 2016
La Carretera
¿Hace cuánto no te crees libre? Si, creer ser libre.
Sin relojes, sin prisas ni reuniones, sin alguien que pretenda juzgarte.
Libre. Así cómo un pájaro. Cómo alguien que no debe nada, cómo aquel que no debe explicaciones.
Cierro los ojos, me has enseñado otro modo de vida.
Te digo que debe ser la edad pero las fiestas hasta las tantas ya no me entusiasman, el alcohol ya no lo pruebo y es que, las juergas para mí terminan dónde para otros empiezan.
Que es joven la noche, me dicen.
¿Y a mi qué?
Te busco en pensamientos, te busco en mil conversaciones...y allí, dónde te dejé la pasada noche siempre estás.
Haces hueco para mí, aún trabajando, aún en el gimnasio o con los amigos...siempre hay un espacio para mí.
Cierro los ojos y empiezo a tu vera un viaje que no pretendo terminar, no por el momento.
No sé dónde me llevará esto, no tengo idea de si terminaremos juntos.
Quién opina dice que si, yo no sé si me he vuelto una ilusa y veo lo mismo o es que la vida premia y pone a cada quién en su lugar.
Has tardado en llegar, he tardado en encontrarte. Lo sé, lo sabemos.
¿Y qué, si cuando me descuido nos hemos pasado el día hablando?
De cosas importantes, otras no tanto.
Notar tu cintura a cada paso del trayecto, ante nosotros la inmensidad del paisaje que no es otro que la vida que queda por recorrer.
Parar a repostar, aquellos momentos que dejan sin aliento.
Ojos verdes que no dejo de mirar y sonrisa, sonrisa enorme mientras te ríes de la última tontería entre tu y yo.
Yo que había cerrado puertas, aquí me tienes abriendo ventanas y pintando paredes. Poco a poco, con ilusión.
Y veremos lo que la siguiente rotonda nos trae...
L.B.D
lunes, 29 de febrero de 2016
Se sienta sola, al fondo de la cafetería, con la única compañía de una libreta y una pluma.
Escribe, escribe y piensa mientras da un sorbo a su café.
-¿Cómo superar tal encrucijada?-se preguntó la jóven una tarde que servía café en una mesa cercana, sin poder evitarlo me acerqué y contemplando su rostro pregunté.
-¿Qué es lo que tiene tus pensamientos tan ocupados?-la jóven me miró y sin pestañear proseguí.
-En ocasiones es aconsejable abrir la mente, exponer las ideas y esperar respuestas que llegan solas...¿Quién mejor que una vieja desconocida?
La muchacha que al principio aguardaba callada en ese momento habló.
-No tengo idea de cómo hacerle entender esto. Intento, más no lo consigo, ordenar mis pensamientos en una sencilla carta.
Me senté a su lado mientras la escuchaba.
-Me siento congelada, sin ganas ni vida...y no es justo. Llevo así tres años...esto viene a consecuencia de la petición de un amigo. Es un buen amigo pero abarca sentimientos que yo no tengo. Nuestras conversaciones eran alegres, divertidas y...y...y pícaras.
Jamás habló con "ellos" de sentimientos y jamás me quedo a dormir. Me costó dormir sola...al principio siempre le buscaba con el pié y me abrazaba a la almohada envolviéndome en mantas para no sentir el frío. Ahora ya estoy acostumbrada a no dar las buenas noches o un simple beso, ahora ya no puedo, ya no quiero sentir un abrazo de nadie. Expulso a todo aquel que me mire o tenga intención de algo más conmigo.
A la última persona le expliqué lo peor de mí y conociendo su profesión era cuestión de tiempo que se fuese. Así lo hizo, pasó de estar cada día a ya no enviar ni un mensaje.
Hasta aquí no hubiese problema de querer estar sola...
Mi problema viene cuando no quiero estarlo y aún espero a que alguien se gire y me haga saber que no se va...
martes, 9 de febrero de 2016
Experimento.
Día __ de _____:
Son las 20:00 de la tarde cuando estoy junto a un amigo de camino a un bar cualquiera.
Yo, que en ocasiones son así, juzguen-me como quieran, le propongo algo; un experimento.
Volvemos en coche, no hay más opción, así que uno no consumirá alcohol, el otro si.
Yo sé que de noche su vista es mejor que la mía así que propongo ser yo la que tome alguna copa, él por el contrario pide un refresco.
-"En realidad me va bien, así luego lo escribes"- bromea, no más lejos de la realidad...pretendo escribirlo.
Pido un Gintonic a la camarera, luego tal vez alguna copa más.
Cuántas no es lo importante. No voy a "fardar", no voy a contarlas...
A medida que la copa se vacía, me "abro" a mi acompañante, me dedico a contarle cuestiones que tal vez en otro momento no le hubiese contado.
Él sonríe mientras apura su tercer refresco. Sigue con su palabra y él esta noche no beberá, no tomará una gota de alcohol.
Salimos del bar, reconozco que no me siento igual que al entrar. La seguridad se vuelve inseguridad, no me fijo ni en cómo me cuelgo el bolso. Creo que lo llevo de una asa y al revés...mi acompañante me toma de la mano y me dirige al coche.
Se abrocha el cinturón, mientras yo aún cierro mi puerta. Cuando consigo abrocharlo, el chico arranca.
Enciendo la música ¿ya hemos llegado a la autopista? ¿cómo? No me di n cuenta...
Suena alguna canción, a estas horas ni la recuerdo e intento mantener la conversación que ha empezado él...
¿Qué acaba de decir? No lo sé, le pido que lo repita. Mientras intento vencer al sueño, doy cabezadas, soy consciente que casi no abro los ojos.
Van pasando las farolas, los coches...¡ostias! ese blanco no he visto que haya intentado adelantar y ya lo tengo delante...pero...¿he mirado retrovisores?
Ya no presto atención a lo que habla, él sabe que no pero aún así intenta mantener me despierta....
¡eh! ¿porqué frenas? ah...lo vi más lejos (otro vehículo delantero que reduce velocidad a la vista de un radar), yo no hubiese frenado...
Y, por cierto....¿a qué velocidad vamos? El cuenta kilómetros de mi coche está justo en el centro, es digital...no lo he mirado ni una vez...tampoco me he parado a pensar en límites de velocidad...ni en señales...ni en el 60% de los vehículos de alrededor...
¿Qué me pasa? ¿Me he dormido? me noto lenta, incapaz de pensar....
¿Sería capaz de conducir?
Mi respuesta es NO. Sigue conduciendo mi acompañante. Sólo me he tomado una copa y en este escrito he exagerado muchas partes pero tenemos que conocer nuestros límites. A mi acompañante le he contado que un buen amigo de la infancia tuvo un accidente. Culpas a medias...el otro se saltó un Stop. Él no llevaba el casco bien abrochado. Tras tres meses en coma, los médicos no apostaban por su vida. Él saló, vaya si salió...pero no recordaba nada.
Yo NO soy más valiente por conducir bajo los efectos del alcohol ¿y tú?
Esto NO es una campaña de la DGT, yo no "recaudo dinero" como tú lo llamas.
Yo perdí a un amigo...sólo que el está vivo pero me ve y no me reconoce. Ese es otro efecto que provocas cuando bebes.
Esto es la realidad...
¿Te vas a comportar ahora como una persona con cerebro y vas a dejar de hacer el idiota?
L.B.D
sábado, 30 de enero de 2016
Deseos inolvidables.
Mi hermana postiza, que no es hermana sino amiga me diría "reconoce lo que llevas tiempo meditando".
-¿Yo? Me hago la sorprendida cómo si no fuese conmigo lo que está suponiendo.
-Toma otro café, porque no, no puede ser.
-Él te importaba, no finjas que ya no le recuerdas.
Una vez en mi casa me escabullo de la familia, de las preguntas...esas dos infalibles. A qué te dedicas y si ya tienes pareja.
Huyo, no respondo más que un par de monosílabos.
Me encierro en mi habitación, ese espacio, unico en aquella gran casa que siento como mío.
Miro el ordenador, voy a sentarme frente a él pero en vez de eso me pongo a ordenar la ropa.
Al final, sumergida en mis pensamientos, lo abro. Busco...busco....y encuentro rastros de lo que en su momento me hacía feliz.
Y no puedo evitarlo, mientras mis ojos pasean por cada página, sonrío. Por primera vez en todo el día.
Así pues, una vez impregnada con todo el cariño y seguridad que me aporta ya puedo salir y responder preguntas incomodas.
L.B.D
viernes, 29 de enero de 2016
martes, 26 de enero de 2016
Asperger.
Se define como conjunto de características mentales y conductuales que forma parte de los trastornos del espectro autista. Se encuadra dentro de los trastornos generalizados del desarrollo. La persona afectada muestra dificultades en la interacción social y en la comunicación de gravedad variable, así como actividades e intereses en áreas que suelen ser muy restringidas y en muchos casos estereotípicas.
Se manifiesta de diferente forma en cada individuo pero todos tienen en común las dificultades para la interacción social, alteraciones de los patrones de comunicación verbal y no-verbal, intereses restringidos, inflexibilidad cognitiva y de comportamiento, dificultades para la abstracción de conceptos, coherencia central débil en beneficio del procesamiento de los detalles, interpretación literal del lenguaje, dificultades en las funciones ejecutivas y de planificación, la interpretación de los sentimientos y emociones ajenos y propios.
Principales características:
Principales características:
1. Interacción social y afectividad:
Egocentrismo inusual, con muy poca preocupación por los demás y falta la conciencia del punto de vista de los otros.
Falta de empatía y poca sensibilidad hacia los demás.
No sabe demostrar cuándo le interesa una persona.
Relaciones sociales muy limitadas, en los niños o adolescentes torpe interacción con sus compañeros.
Ingenuidad y credulidad.
2. Intereses restringidos y repetitivos:
Intereses e inquietudes muy acotados o circunscriptos que persigue obsesivamente pero en soledad, como por ejemplo, la recolección de datos o cifras obsesivamente sin ningún valor práctico o social.
El individuo con SA se convierte en un excéntrico cuya vida se caracteriza por una rutina rígida, sistemática y cuyo mundo se podría reducir, por ejemplo, a los horarios de los trenes o la colección de sellos.
3. Lenguaje y discurso:
Lenguaje formal, pomposo o pedante, con dificultades para captar un significado que no sea literal.
Problemas de comunicación con los demás, poca preocupación por la respuesta del otro,
Falta de comunicación no verbal, impasividad, evitar mirar a los ojos del interlocutor.
Hablar con una voz extraña, monótona o de volumen no usual.
Falta de conocimiento de los límites y de las normas sociales.
4. Actos ritualizados:
Rutinas y rituales muy poco usuales que no soportan el menor cambio pues esto genera inmediatamente una ansiedad insoportable.
Cualquier desarrollo de un interés, a diferencia del resto de la población, se disfruta exclusivamente en soledad. El síndrome puede llegar a distorsionar de tal manera las relaciones sociales de la persona con SA y sus compañeros o familia que éstos pueden sentirse enfurecidos por estar frente a una persona insensible, centrada en sí misma y con una rigidez inflexible.
¿Qué pediría?
A los colegios, comprensión.
Tiene Asperger, significa que al crío le cuesta mucho más que a otro niño, no es tonto, no es agresivo, no es una máquina y no premedita el daño que quiere ocasionar antes de salir de casa. Es un niño. Solo un niño.
Por supuesto que hay que educarle, que regañarle cuando toca. Eso no significa aislarle, tratarle como si fuese un ¿bicho?...
Así no le ayudas...y mucho menos expulsarle.
¿Eres profesor? Perfecto, cumple con tu trabajo.
Soy dura, soy tajante...lo sé y lo soy a consecuencia de lo que recibe mi propio caso.
Es menor, no voy a dar detalles pero por ello sé que en ocasiones dió con profesores poco profesionales.
Es un niño complicado pero al fin de cuentas un alumno más. Un reto, un "voy a saber más".
En la escuela no espero que le enseñen modales, eso lo dejamos para casa.
Me refiero a las veces que no se le explica las cosas, que él no entiende nada porque alguien lo dió por tonto.
Este niño me puede dejar sin palabras incluso a mí. A mí misma me pone a estudiar cuando me pregunta (por ejemplo) "¿cómo se formó el cielo?" ¿"y cuando existían los dinosaurios?" Preguntas sobre ciencia, sobre historia... con esto creo que demuestra que es inteligente, que quiere aprender, que le mueven sus inquietudes y que pregunta hasta saberlo todo.
Ya de pequeño me sorprendía cuando me pedía que le contara un cuento, cada tarde uno diferente y en ocasiones me decía "no, quiero el de la otra tarde, aquel de la ardilla, aquel que pasaba aquello y lo otro y lo demás..." Lo que no sabía es que me los inventaba siempre y que tenía que esforzarme por recordarlo, al final era él quien me lo contaba a mí.
En definitiva, comprensión.
L.B.D
domingo, 24 de enero de 2016
Pasión.
Hace tiempo que vivo encerrada, bloqueada, anestesiada...llevando una armadura que pesa demasiado para los años que tengo.
Me niego la posibilidad de sentir, de querer sentir...me encierro en libros, en limpiar la casa y en pasear con mi perro.
No hay más, no quiero más.
Diviso entre la multitud una sonrisa, la misma de la que hace tiempo huyo.
Tímida y profunda.
Alegre y honesta.
Avanza sin pausa cual tren que viaja hacia su destino.
La gente se aparta, tu me miras y yo no puedo evitar mirarte.
Te he estado esquivando, lo reconozco.
He besado labios inapropiados, he abrazado por error a otros cuerpos...he sentido otras sonrisas...
Y apareces otra vez o a caso es que jamás te fuiste y resulta que yo no te presté atención.
Yo sé que tu me puedes hacer feliz,
Yo sé que puedes quitarme los miedos
y bailar con mis demonios.
Esos que hace tiempo que aparecieron de nuevo y no consigo encerrar.
No le temes a nada...pero yo si y aún no puedo darte tanto.
Quizás aún no es el momento o quizás jamás lo será pero quisiera, de forma egoísta, que sigas ahí.
Provocas magia. Provocas felicidad. Provocas Pasión.
L.B.D
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














