Aceptar. Asumir los errores y no volver a cometer los mismos fallos...
Atrás quedan tres años perdidos, tocar fondo de cierto pozo en el que jamás desearía volver a estar.
Alguien me dijo que las heridas dejan paso a las cicatrices y estas, a su vez, se convierten en experiencias, vivencias o recuerdos...
Volver a comenzar.
Complicado, encontrar el lugar de uno mismo,
retomar el camino,
hallar la fuerza para continuar.
Nuevos proyectos asoman acompañados de ilusión, incertidumbre y ganas.
Ganas que hace mucho tiempo estaban escondidas.
Sueños que ya no encontraba ni siquiera durmiendo.