La distancia entre nosotros no era grande cuando te acercaste y tomaste mi mano para seguir paseando. Apreté tu mano, suave y fuerte como si no quisiera soltarte jamás. Nos mirábamos y reconozco que soy consciente de mi rubor en aquel momento. A juzgar por tu sonrisa de aquel momento lo notaste. Adoro cuando sonríes así, me encanta tu sonrisa acompañada del brillo de tus ojos.
La tarde avanzaba y pasaste tu brazo por mi cadera de forma que conseguiste que me diera la vuelta hacia ti. En aquel momento y en mitad del paseo que llegaba a la playa me abrazaste. Con la suavidad de quien siente todo por alguien...con la fortaleza de quién quiere proteger a alguien. Así me siento contigo. Querida y protegida. ¿Recuerdas lo que te susurré en aquel momento? No te alejes de mí...
Daría media vida por unos momentos así junto a ti...sobretodo cuando me despierta el reloj y esto ha sido un sueño...Un sueño perfecto. Un sueño real...aún noto tus brazos, aún noto tus manos, tus caricias...Algún día o eso espero.
L.B.D

No hay comentarios:
Publicar un comentario