jueves, 21 de mayo de 2015

Abrázame.


Recuerdo aquella tarde como algo especial. Paseábamos por una calle de aquella ciudad, no hacia demasiada calor para ser verano así que caminábamos uno al lado del otro de forma tranquila y con calma. La conversación era muy amena, como era habitual en nosotros las palabras salían solas, no hacía falta pensar sólo disfrutar del día, de la compañía y el momento. Luego bromas, luego carreras por las calles en las que me dejas muy atrás para luego dejarte vencer. Te ríes...

La distancia entre nosotros no era grande cuando te acercaste y tomaste mi mano para seguir paseando. Apreté tu mano, suave y fuerte como si no quisiera soltarte jamás. Nos mirábamos y reconozco que soy consciente de mi rubor en aquel momento. A juzgar por tu sonrisa de aquel momento lo notaste. Adoro cuando sonríes así, me encanta tu sonrisa acompañada del brillo de tus ojos.

La tarde avanzaba y pasaste tu brazo por mi cadera de forma que conseguiste que me diera la vuelta hacia ti. En aquel momento y en mitad del paseo que llegaba a la playa me abrazaste. Con la suavidad de quien siente todo por alguien...con la fortaleza de quién quiere proteger a alguien. Así me siento contigo. Querida y protegida. ¿Recuerdas lo que te susurré en aquel momento? No te alejes de mí...

Daría media vida por unos momentos así junto a ti...sobretodo cuando me despierta el reloj y esto ha sido un sueño...Un sueño perfecto. Un sueño real...aún noto tus brazos, aún noto tus manos, tus caricias...Algún día o eso espero.

L.B.D

No hay comentarios:

Publicar un comentario