miércoles, 20 de mayo de 2015

Dejarse llover. Dejarse llevar.


3,2,1...Cerremos los ojos al mismo tiempo. 
En mi imaginación vives. 
¿Cómo explicarte las caricias que recibes o las palabras que te dedico? 
Nuestro espacio, nuestro sueño...
Quizás solo el mío, lo cierto es que aún no estoy segura. 

La inseguridad vence en la batalla del cariño
y cuando ya no encuentro sentido
es cuando me detengo.
Puede que sienta la respuesta
pero en ocasiones la duda es mayor.

La duda o el miedo.
Se apoderan de todo...
malditos contrarios.
Sigue mi sueño,
allí todo es diferente...
ya no hay dudas,
ya no hay miedo.
A solas tú y yo
es cuando todo se hace más sencillo.

¿Cómo explicarte lo que siento 
si me parece incomprensible hasta a mí misma?
Es lo que hay.
Y aunque dude.
Y aunque dudes.
Ya no espero a nadie más desde que entraste en mi vida. 


L.B.D

1 comentario:

  1. Dicen los entendidos que hay un modo de convertir un sueño en realidad: soñarlo muchas veces, convertirlo en sueño obsesivo. Soñar el sueño es el paso necesario para torcer el destino y convertirlo en realidad.

    Un sueño sin miedos es un sueño que está casi listo para ser realidad.

    ResponderEliminar