"Ver no es creer, creer es ver". Frase de Disney.
Believe: Creer...Lie: Mentira.
Hay que ver como puede una palabra ser parte de otra al igual que las mentiras son parte de las creencias, el creer en algo que luego puede ser no cierto.
Creer o no creer, esa es la cuestión.
¿Necesitamos ver algo para creer en ello o por el contrario nos basta la intuición, algo que no pasa por los ojos sino por los sentimientos?
Cuando somos pequeños, creemos en la bondad por naturaleza, no vemos maldad en las personas...en cambio crecemos y nos extrañamos cuando alguien dice la verdad, cuando no nos hace daño ni mantiene un doble papel...es como aquello de "todos llevamos una máscara, si no se le ha caído es porque no has captado la mentira".
Quizás demos por hecho que el que tenemos delante nos va a mentir y somos nosotros mismos los que nos ponemos la máscara o levantamos una muralla para que no nos dañen, para evitar sufrir, para evitar sentir...
Es una mala costumbre encerrar un sueño en el baúl como también lo es cerrarle la puerta a una nueva persona solo por la ficticia convicción que nos va a hacer daño. Lo suponemos, lo pensamos, nos lo grabamos a fuego en la memoria y luego lo creemos...no obstante, sin pruebas, sin fundamentos y sin esperar.
Todo ello por nuestro pasado. Y si, nos hicieron daño, sufrimos, lloramos pero luego nos recompusimos y avancemos...porque la vida es seguir pese a los golpes y caídas.
Puedo mirarte a los ojos y me puedes seguir mintiendo, al fin de cuentas no somos adivinos para leer el pensamiento de aquella persona pero si no te ha dado ningún motivo para desconfiar...¿porque lo haces? Sobretodo, quiero saber...¿porque me dices que yo lo haga? ¿Que yo desconfíe? Dices que todos son iguales y que me van a fallar...a mí ya me han fallado pero si no apuesto por ello no sabré si me dice la verdad.
¿Arriesgarse? Sí, de ello también va la vida. Apostar por sueños y personas. Sin ver, sin tocar, sin saber a ciencia cierta ni con pruebas ni evidencias...Intuición. Esta vez me toca ganar. Esta vez no necesito ver.
L.B.D

Hay cuerdas invisibles (algunas llamadas prejuicios, otras llamadas cobardía y otras muchas más) que nos impiden movernos. Hay una bella historia que lo explica mucho mejor que yo: "La corde invisible"
ResponderEliminarUn paysan avec 3 de ses ânes se rendait au marché pour vendre sa récolte.
La ville était loin et il lui faudrait plusieurs jours pour l’atteindre. Le premier soir, il s’arrête pour bivouaquer non loin de la maison d’un vieil hermite. Au moment d’attacher son dernier âne, il s’aperçoit qu’il lui manque une corde. Si je n’attache pas mon âne se dit-il demain, il se sera sauvé dans la montagne! Il monte sur son âne après avoir solidement attaché les 2 autres et prend la direction de la maison du vieil hermite. Arrivé, il demande au vieil homme s’il n’aurait pas une corde à lui donner.
Le vieillard avait depuis longtemps fait voeux de pauvreté et n’avait pas la moindre corde, cependant, il s’adressa au paysan et lui dit: “Retourne à ton campement et comme chaque jour fait le geste de passer une corde autour du cou de ton âne et n’oublie pas de feindre de l’attacher à un arbre.” Perdu pour perdu, le paysan fit exactement ce que lui avait conseillé le vieil homme. Le lendemain dès qu’il fût réveillé, le premier regard du paysan fût pour son âne. Il était toujours là!
Après avoir chargé les 3 baudets, il décide de se mettre en route, mais là, il eut beau faire, tirer sur son âne, le pousser, rien n’y fit. L’âne refusait de bouger.
Désespéré, il retourne voir l’Hermite et lui raconte sa mésaventure.
“As-tu pensé à enlever la corde?” lui demanda-t-il.
“Mais il n’y a pas de corde!” répondit le paysan.
“Pour toi oui mais pour l’âne…”
“Le paysan retourne au campement et d’un ample mouvement, il mime le geste de retirer la corde.
L’âne le suit sans aucune résistance.
Ne sommes-nous pas, nous aussi, esclave de nos habitudes, pire, esclave de nos habitudes mentales? Demandons-nous quelle corde invisible nous empêche de progresser…