domingo, 6 de julio de 2014

Tiempo.



Es hora de que pase tiempo. 

-¿Que necesita?

Hacer las maletas y recorrer el camino, largarme a otro lugar y reflexionar.

-¿Porque será que necesita recoger ropa y conducir hasta otra ciudad?

Nuestros pensamientos nos los llevamos...no los perdemos por el viaje cual perro abandonado en la cuneta. Ojalá se acabarán así todos los problemas...

-No ha contestado a la pregunta...¿Porque?

Pasar tiempo, abrir las ventanas y ventilar los malos recuerdos.

-¿Que conseguirá?

Refrescar la habitación y crear nuevas ilusiones.
Dejar que el pasado ya no importe y continuar, siempre hacía delante.

-¿Durante cuanto tiempo?

No lo sé pero no importa si es una semana, dos, un mes o tal vez más...al fin de cuentas cuando el alma llega al hastío, cuando el corazón se rompe y la tranquilidad se vuelve ansiedad, el cuerpo solo pide paz y la mente libertad. Relajarse, explorar y encontrar lo que lleva tiempo buscando.

-¿Lo conseguirá?

Por supuesto, yo siempre consigo lo que quiero. 

-Aquí tiene la llave, ya puede recoger las maletas, cerrar y marchar.

Bien, nos veremos a la vuelta. Aún quedan cinco días. 





L.B.D.




2 comentarios:

  1. Hay muchos tipos de ejercicios espirituales, todos ellos basados en la reflexión. El pasado solo explica dónde estamos y el futuro lo labran la razón y el corazón, aunque algunas veces el corazón le haga el salto. Parar y reflexionar sirve para arrancar con más fuerza y llegar más lejos. Saber hacerlo es de admirar.

    Ah! no grabes el teléfono detrás del crucifijo, los ejercicios espirituales perderían valor.
    :-)

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