Es hora de que pase tiempo.
-¿Que necesita?
Hacer las maletas y recorrer el camino, largarme a otro lugar y reflexionar.
-¿Porque será que necesita recoger ropa y conducir hasta otra ciudad?
Nuestros pensamientos nos los llevamos...no los perdemos por el viaje cual perro abandonado en la cuneta. Ojalá se acabarán así todos los problemas...
-No ha contestado a la pregunta...¿Porque?
Pasar tiempo, abrir las ventanas y ventilar los malos recuerdos.
-¿Que conseguirá?
Refrescar la habitación y crear nuevas ilusiones.
Dejar que el pasado ya no importe y continuar, siempre hacía delante.
-¿Durante cuanto tiempo?
No lo sé pero no importa si es una semana, dos, un mes o tal vez más...al fin de cuentas cuando el alma llega al hastío, cuando el corazón se rompe y la tranquilidad se vuelve ansiedad, el cuerpo solo pide paz y la mente libertad. Relajarse, explorar y encontrar lo que lleva tiempo buscando.
-¿Lo conseguirá?
Por supuesto, yo siempre consigo lo que quiero.
-Aquí tiene la llave, ya puede recoger las maletas, cerrar y marchar.
Bien, nos veremos a la vuelta. Aún quedan cinco días.
L.B.D.

M'encanta
ResponderEliminarHay muchos tipos de ejercicios espirituales, todos ellos basados en la reflexión. El pasado solo explica dónde estamos y el futuro lo labran la razón y el corazón, aunque algunas veces el corazón le haga el salto. Parar y reflexionar sirve para arrancar con más fuerza y llegar más lejos. Saber hacerlo es de admirar.
ResponderEliminarAh! no grabes el teléfono detrás del crucifijo, los ejercicios espirituales perderían valor.
:-)