viernes, 18 de julio de 2014

Noche obscura.


Noche obscura.


Cuando eramos niños la noche nos daba miedo.
Aquella sensación extraña que nos envolvía,
que hacía no querer levantarnos de la cama
sin antes encender una luz.
El miedo a avanzar por los pasillos
de nuestra propia casa
y el miedo que sentíamos al abrir cada puerta.

No hemos cambiado tanto.
Hoy en día ya no nos dan miedo los monstruos del armario
ni los de debajo de la cama.
Hoy en día nos hiela la sangre y se nos congela el sentido
cuando alguien o algo deja de estar a nuestro lado.

Avanzar por caminos desconocidos nos sigue dando temor.
El hecho de no saber lo que vendrá
y la sensación de no ser amos de nuestra propia vida.
Cambiar de trabajo forzosamente o de estudios
pensamos en que cuando es voluntario todo es mucho más sencillo
pero cuando tenemos el abismo de oscuridad delante la cosa se complica.

No vemos, ante esa nueva situación, más que oscuridad.
Durante un tiempo no avanzamos
y miramos atrás extrañando lo que teníamos
y miramos a los lados esperando que alguien nos acompañe.
Pero hay caminos que debemos andar solos.

Así que damos un paso cuando empieza a amanecer,
y caemos en la cuenta que nos hemos olvidado
de aquello que cuando la noche es más oscura es porque va a amanecer.
Cuando tenemos más problemas,
cuando el hastío, la desidia o la desesperanza nos domina...
aún queda hacerse de día.

L.B.D

1 comentario:

  1. Así es, no somos conscientes de ello, como también a veces no sabemos a dónde mirar. Dentro de nosotros mismos es un buen lugar sin duda. También conviene recordar un viejo consejo oriental:
    When the worries come to you
    face them with a smile
    as you have the power of time.
    They press, and know
    that by constant thinking on them
    they eat your brain and create pain.

    When the worries come to you
    be calm
    take them one by one
    do not let them grow
    maintain them in a corner of your mind
    and let them out
    when you're ready for the fight.

    As time softens
    and serenity destroys them
    take your best smile
    prepare your thought
    create your arguments
    and see if it is right
    to change your mind.

    If it is not the case
    continue to smile
    and be glad, you won the battle
    but be prepared to win the war.

    In any case remember
    that by constant thinking on them
    they eat your brain and create pain
    The trick to win
    is challenge and not let them
    come all together.

    ResponderEliminar