Era imposible que el mundo se parase
justo en el momento que dos personas se miran
o en el momento en que se dicen hasta pronto...
Era imposible pensar que llegaría el momento,
ese en el que uno de los dos, o los dos, ya no estaría.
Era viable que tu marcharías,
no me di cuenta o tal vez no quise hacerlo.
Solo sé que hoy me desperté y caí en la cuenta,
que ya no te soñaba,
que no te pensaba,
que no te imaginaba,
y fue ahí donde caí en la cuenta que tu ya no estabas.
Salgo a la calle, paseo y veo que todo sigue igual.
Nadie se ha dado cuenta de tu ausencia y tu silencio.
Cuantas cosas no hacemos por el miedo a perder-las...
luego curiosamente, las perdemos igual.
Hoy me desperté y te extrañaba.
Sé que el mundo sigue girando,
que los pájaros cantan y que el sol brilla...
pero sin ti mi percepción es que el aire ya no pasa como antes.
Hasta siempre.
L.B.D

Cree el albardán que despertar del sueño no produce desazón, solo cierta nostalgia. Por ello cuando solo se nota que el aire no pasa como antes y no hay ni lágrimas ni sentimientos encontrados es que lo que se vivió fue un sueño que languideció con el tiempo. Los sueños son deseos, no realidades si no se trabajan ... y a veces la razón nos dice que no lo hagamos, aunque no seamos conscientes de ello.
ResponderEliminar