Querido
Destino:
No sé
cómo empezar a escribir, ni tan siquiera como hablarte... son las tres de la
mañana y no dejo de pensar en que las palabras sobran cuando se cometen
errores, cuando sabes que hay algo que es lo mejor que te ha pasado de hace
tiempo pero aún y así lo pierdes. Mi error fue no vivir.
No
darme una oportunidad para creer en alguien, simplemente clasificarle en algo
que no es. Me he preocupado siempre en no fallar y en realidad fallé porque
perdí esa oportunidad. Él es la oportunidad para de algún modo ser lo que soy o
lo que quiero ser y no lo que otros quieren que sea.
Te
escribo para saber qué debo hacer. Hay gente que opina que ya es tarde, que lo
deje estar y que si él quiere volverá. Otros que no siga esperando y que corra
a buscarle, que insista en demostrarle que ya no dudo. Dicen que nunca es
tarde.
Por lo
que a mí respecta me queda dos posibles caminos.
El
primero no cambiar un ápice de mí, hacer lo que siempre he hecho, seguir
desconfiando, pensar en aspectos negativos, creerme que no soy lo suficiente
buena para nadie y seguir lamentándome por estar sola.
El
segundo hacer algo para cambiar yo misma, mi actitud, mi pensamiento…recordar
lo que intentaba decirme y confiar en que volveré a saber de él.
¿Sabes?
Me quedo con la segunda opción pues en el caso de que no vuelva decido quedarme
con lo aprendido y seguir siendo lo que quiero ser con confianza, fuerza,
seguridad, valor, decisión y porque no, sensualidad y picardía, lo que antes no
tenía o intentaba disfrazar.
Que lo
haya conocido puede que solo fuese una casualidad, no diré dónde ni cómo ni lo
que hablemos, hay cosas que solo deben saber dos personas. Pero, querida
casualidad, tú que eres el disfraz que utiliza el destino cuando intenta no ser
visto o quiere ser dudoso, haz que no me vea como una niña tonta por escribir
esto ni por cambiar tanto de opinión, haz vuelva a querer saber de mí.
Pd:. "J"


No que correr, basta con aprender. Muchas veces creemos que "ésa" era "la" oportunidad y no, solo era la que nos abrió los ojos para cambiar y abrirnos a otras posibilidades. Da las gracias por haberte permitido aceptar el cambio en ti, no lamentes la oportunidad perdida. No se pierde lo que no se ha tenido antes. Los sueños van tomando forma hasta que los convertimos en realidad, mientras son solo etapas, proto-sueños que nos llevan a tomar las decisiones y afrontar los cambios para realizarlos.
ResponderEliminar