sábado, 30 de enero de 2016
Deseos inolvidables.
Mi hermana postiza, que no es hermana sino amiga me diría "reconoce lo que llevas tiempo meditando".
-¿Yo? Me hago la sorprendida cómo si no fuese conmigo lo que está suponiendo.
-Toma otro café, porque no, no puede ser.
-Él te importaba, no finjas que ya no le recuerdas.
Una vez en mi casa me escabullo de la familia, de las preguntas...esas dos infalibles. A qué te dedicas y si ya tienes pareja.
Huyo, no respondo más que un par de monosílabos.
Me encierro en mi habitación, ese espacio, unico en aquella gran casa que siento como mío.
Miro el ordenador, voy a sentarme frente a él pero en vez de eso me pongo a ordenar la ropa.
Al final, sumergida en mis pensamientos, lo abro. Busco...busco....y encuentro rastros de lo que en su momento me hacía feliz.
Y no puedo evitarlo, mientras mis ojos pasean por cada página, sonrío. Por primera vez en todo el día.
Así pues, una vez impregnada con todo el cariño y seguridad que me aporta ya puedo salir y responder preguntas incomodas.
L.B.D
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No solo puedes salir y responder a preguntas incómodas, puedes sentarte, pensar, encarar y decidir. Ya has cogido fuerzas ...
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