miércoles, 12 de marzo de 2014
¿Dejas que te olvide?
Vete o quédate. Pero no estés en medio.
Vete y cierra la puerta. Pero no la vuelvas a abrir.
Quédate y cierra la puerta. Pero no la vuelvas a abrir.
Si no te vas, prometo quererte como hasta ahora no lo he hecho.
Aunque mejor no lo prometo y lo cumplo.
Si te vas, promete entonces que serás feliz.
No te vayas y vuelvas,
me haces creer que lo nuestro puede ser posible,
para luego irte.
No te quedes y no me quieras,
me haces creer que no fui suficiente para ti,
caigo en un pozo de preguntas.
¿Porque me hiciste creer que te quedabas? Te fuiste.
¿Porque me hiciste creer que algo sentiste? Ahora tienes a otra.
¿Porque no dejas que te olvide? Sigo aquí sola.
Dices que te vas,
sales por aquella puerta,
por la que se accede a mi vida.
Luego vuelves con cualquier excusa,
como el vecino que llama a la puerta
porque necesita sal.
Vete o quédate. Pero hazlo ya.
No aguanto más. No te aguanto más.
Eres indeciso, sabes que podrías ser feliz
pero vuelves a lo mismo.
No es que quiera que te vayas,
es que necesito olvidarte o amarte.
Basta ya.
Ahora me ves pasear del brazo de otro
y dices que te alegras.
¿Puedo ayudarte en algo más?
¿Te vas ya? o ¿Vuelves para quedarte?
Insisto. Te doy dos opciones.
O dejas que te ame o prepárate porque voy a olvidarte.
L.B.D
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Ni prepares el café, sería demasiado amargo beberlo en soledad; mejor el recuerdo, que el tiempo dulcificará, que la sal de lágrimas en los labios. K
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