domingo, 9 de marzo de 2014
Amaxofobia.
Actualmente en España hay aproximadamente 25 millones de conductores, uno de los objetivos de muchos jóvenes al llegar a la mayoría de edad es aprobar y obtener el carné de conducir.
Uno se planta en aquel momento en el que por fin obtienes la “L”, después de horas de teórica, horas de prácticas y exámenes.
¿Estamos preparados? ¿Sopesaremos los imprevistos en carretera? En realidad no pensamos en ello, directamente ponemos la “L” en la parte trasera, tal como muy teóricamente nos han enseñado, casi ni nos aseguramos de que no se vaya a caer cuando ya estamos subidos a los mandos del vehículo y encendiendo la llave de contacto.
Pero…¿y que pasa cuando llega el imprevisto? No hacen falta horas, no hacen falta minutos…hacen falta segundos para cambiar las cosas.
Aquella mañana me levanté insegura-recordamos. Tal vez no deberíamos de haber conducido o tal vez si…¿acaso podemos cambiar lo que debe pasar? El hecho es que has pasado de estar cómodamente sentada en el vehículo a pasar a estar sentada en el suelo, llorando, gritando y sintiéndote encerrada mientras a tu lado aún sigue el coche en contra de la pared de piedra. Unas vallas bajo éste y la parte delantera del vehículo que ya no cuenta con la presencia que tenia.
En seguida unos vecinos que salen a ver lo ocurrido, muchas preguntas, ninguna respuesta, aún no sabes que ha pasado, como ha pasado, porque sigues en el suelo…
Un mes después el destrozo del coche te parece que es el mínimo, aquellas vallas siguen medio caídas pero tu…tu has cambiado. No consigues coger aún las llaves del coche, mucho menos conducirlo. No puedes dejar de pensar en que hubiera pasado si…si tal vez hubieran daños humanos.
Piensas en muchas cosas y sientes como un sentimiento te inunda…ya sabes lo que es el miedo, algunos lo llamarían Amaxofobia. Una forma más científica de llamarle de alguna forma. Sigue siendo lo mismo. Miedo.
Cambia tu vida, decides hacer cosas que antes no hacías, tomarte la vida con humor, arreglarte el pelo más veces, hacer deporte, escribirle a aquellos amigos o a aquella persona tan especial que el tiempo, orgullo o lo que sea ha hecho que durante un buen tiempo ni hablarais.
Pero lo que no consigues hacer…es volver a coger el coche.
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