martes, 12 de febrero de 2013

El Faro





-No puedo más,
soy un barco a la deriva,
que amenazado por una tormenta
navega en mitad de un oscuro mar.

Y no puedo más,
nadie me ayuda,
nadie me escucha,
estoy sola en mitad de la nada,
o al menos así me siento; sola.

-Yo te ayudaré.

-¿Tú?

-Sí, yo seré el faro que te guíe a puerto.
Prometo protegerte sin más.

L.B.D

1 comentario:

  1. En los momentos de desespero hay que parar un momento, alzar la vista y mirar en derredor. Siempre hay un faro que está ahí y cuando no, es un relámpagoque ilumina para decidir el camino... hasta que se divisa el faro. Lejano y que conoce las embestidas del mar; por eso las resiste y por eso intenta dar luz en el camino.

    Pero siempre hay un faro, solo hay que saber hacia donde mirar.

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