Con ciertas actitudes las mascaras caen,
las respuestas son desagradables,
lo que antes era "amor" se torna indiferencia,
lo que antes era un supuesto Te quiero ahora es unas risas y un Te lo creíste,
ya no llevo la máscara, tu tampoco,
nunca te quise realmente y tu menos a mí,
hice un papel,
hay veces en la vida que se necesitan pasatiempos,
como aquel que se sienta y realiza un crucigrama,
mi pasatiempo era esperar tus llamadas,
reírme con tus palabras.
Dudas, solamente mantienes dudas,
¿realmente me conoces?
o acaso ha sido ciertamente un juego mío y ¿creíste conocerme?
Después de todo la respuesta solo yo la tengo,
si jugué o no,
si te quise o no,
si te di importancia o no...
Duda,
la duda de creerte el protagonista de mi vida
y solo ser un capítulo más del libro,
o tal vez no más que una página,
de cierto modo el libro queda cerrado.
la duda y el saber que nunca lo sabrás
ése es el castigo que mereces.
Duda,
¿te he olvidado?
L.B.D
Suena a despecho y a herida. Cuando se juega tras la máscara, no se descubre nunca, es un juego íntimo. Si se provoca así es que la máscara está puesta. Puede ocultar una sonrisa o una risa o una triste mirada y generalmente es solo el rictus de una sonrisa congelada por los ojos vidriados.
ResponderEliminarLas máscaras son para los carnavales, solo para esos usos.